Cirugía Facial Rinoplastia

Cirugía de la nariz

Es la intervención quirúrgica que modifica la forma de la nariz, y es uno de los procedimientos quirúrgicos más frecuentemente realizados en cirugía plástica. La rinoplastia puede disminuir o aumentar el tamaño de la nariz, cambiar la forma de la punta o del dorso, estrechar los orificios nasales o cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior. También corrige los problemas congénitos, los traumatismos y algunos problemas respiratorios.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a una rinoplastia?

Los candidatos ideales para someterse a una rinoplastia son aquellas personas que buscan una mejoría, y no la perfección absoluta, en su apariencia.

Hay que ser realista en lo que se puede obtener de cualquier cirugía, pero especialmente en la rinoplastia, es necesario que el paciente sea realista y psicológicamente estable.

La rinoplastia puede mejorar la apariencia y la confianza en uno mismo, pero no conseguirá que nos parezcamos a otra persona o que nos traten de manera diferente.

Es probablemente una de las intervenciones que más requiere la conexión entre cirujano y paciente, para poder explicar lo que realmente se puede conseguir y los deseos y expectativas que tiene el paciente.

Planificando la cirugía

Durante la primera consulta, el cirujano plástico evaluará su estado general, la forma de su nariz, el componente oseo y el cartilaginoso, posibles asimetrias, desviaciones, si presenta disfuncion respiratoria y su calidad de la piel. Se le explicarán las tecnicas y los objetivos de la cirugía y las realidades de lo que se puede conseguir,y se discutirán las opciones o la combinación de procedimientos que sean mejor para usted.

Debe exponer sus expectativas de manera sincera y franca, para que el cirujano plástico sea también franco y le muestre las alternativas disponibles para su problema, con los riesgos y limitaciones de cada una de ellas.

Evidentemente antes de la cirugía es necesario realizar un preoperatorio completo (analítica general con pruebas de coagulación, EKG, placa de torax).

En esta cirugía además es imprescindible un estudio fotografico de su nariz.

Técnica quirúrgica

Una rinoplastia suele durar entre 2 y 3 horas, aunque en casos complejos puede llevar más tiempo.

Durante la cirugía, la piel de la nariz se separa de su soporte, compuesto por hueso y cartílago, que es esculpido con la forma deseada y si es necesario se usaran cartilagos, casi siempre del tabique nasal,aunque a veces hay que usar otras zonas del cuerpo, para la remodelacion de la estructura nasal. Finalmente la piel es redistribuida sobre este nuevo soporte.

Cuando se completa la cirugía, se coloca una escayola de yeso u otro material, que ayudará a mantener la nueva forma de la nariz. También se colocan tapones nasales en ambos orificios para evitar el sangrado y estabilizar el tabique nasal.

En ciertos casos, es preciso realizar una revisión quirúrgica para corregir defectos menores. Esos casos son impredecibles y ocurren incluso a los pacientes de los cirujanos plásticos con más experiencia.

Postoperatorio

Durante los primeros días después de la cirugía, cuando la cara está hinchada y con hematomas, es fácil olvidarse de que nuestro aspecto va a mejorar y muchos pacientes pueden sentirse algo deprimidos; es un sentimiento normal. Día a día el aspecto mejora y el paciente comienza a sentirse más contento.

Los taponamientos se retiran en 3-5 dias en la consulta. En 1 ó 2 semanas, no parecerá que usted se haya sometido a una cirugía. La mejoría es progresiva y gradual, aunque un mínimo hinchazón puede mantenerse, sobre todo en la punta, durante unos meses. El resultado definitivo se obtiene en 1 año aproximadamente.

Los candidatos ideales para someterse a una rinoplastia son aquellas personas que buscan una mejoría, y no la perfección absoluta, en su apariencia.