Cirugía Reconstructiva Cicatrices inestéticas o patológicas

Cicatrices

El concepto de cicatriz inestética o patológica del paciente, e incluso del medico , es ciertamente diferente del especialista en cirugía Plástica y por lo tanto en cicatrices.

Las cicatrices siempre se notan y nunca desaparecen, cada persona cicatriza de una manera personal e intransferible. Hay quien cicatriza muy bien y casi no se nota y quien hace cicatrices muy evidentes. El retoque o mejora de la cicatriz siempre ha de ser muy bien explicado al paciente sobre lo que realmente puede conseguir, ya que es una de los terrenos en donde mas se engaña al paciente, y las expectativas han de ser mas reales.

Dentro del concepto más estético tendríamos cicatrices diastásicas o anchas, que podrían mejorar según el caso con un retoque. También existen cicatrices umbilicadas o deprimidas que pueden mejorar según la zona. Y, en último lugar, cicatrices retráctiles, a las que se pueden aplicar z-plastias u otras técnicas.

De cicatrices patológicas, hablamos de dos tipos: hipertrófica y queloide. Existen numerosos factores que juegan un papel importante en el proceso de cicatrización ya que pueden ocasionar la alteración de la cicatriz. Estos pueden ser locales o sistémicos.

Locales: Infección, cuerpos extraños, isquemia, tabaquismo, radiación, trauma, cáncer, toxinas locales, insuficiencia arterial, insuficiencia venosa e hipertermia.

Sistémicas: Desórdenes hereditarios que afectan la síntesis de colágeno, deficiencias nutricionales, edad, diabetes, enfermedad hepática, alcoholismo, uremia, medicamentos, transfusiones sanguíneas e ictericia.

Aunque las cicatrices hipertróficas y queloides pueden parecer morfológicamente similares, existen diferencias clínicas e histológicas que las distinguen como entidades fisiopatológicamente diferentes.

Las cicatrices hipertróficas son elevadas, eritematosas y habitualmente dan comezón. Permanecen dentro de los límites de la herida original. La formación de la cicatriz inicia entre las 6 y las 8 semanas de la lesión y pueden empeorar hasta 6 meses después. Pueden producir contracturas si se localizan sobre articulaciones o a lo largo de una extremidad. La fase de maduración puede durar de uno a dos años.

Las cicatrices queloides también son elevadas y eritematosas, sin embargo, se extienden más allá de los límites de la lesión original. No es frecuente que involucionen y no se asocian a contracturas. Tienden a recurrir después de la escisión.

Las cicatrices anómalas pueden ocurrir a cualquier edad, pero son más frecuentes en individuos jóvenes, entre 10 y 30 años de edad. Las cicatrices queloides habitualmente ocurren en individuos con historia familiar con cicatrices queloides. Existe una incidencia mayor de éstas durante la pubertad y el embarazo, así como una disminución en la menopausia y en pacientes de edad avanzada, lo cual demuestra una gran influencia hormonal. Al mismo tiempo las cicatrices queloideas, tienen un aspecto racial , ya que son más frecuentes en pacientes de raza de color y también en pelirrojos.

Las cicatrices hipertróficas son comunes después de un trauma importante como en las quemaduras, aunque pueden ocurrir después de trauma menor como acné o vacunas. Ambos tipos de cicatrices son más comunes en áreas de tensión.

Existen algunos principios importantes que deben de considerarse durante el tratamiento de cicatrices anómalas (hipertróficas o queloides) entre las cuales se encuentran:

  • Es más eficiente prevenir este tipo de cicatrices que tratarlas y el régimen de tratamiento y prevención puede ser similar, incluyendo el diagnóstico temprano lo cual mejora considerablemente la evolución.
  • Cierre libre de tensión, que puede requerir de colgajos locales o reorientación de las cicatrices sobre las líneas de mínima tensión.
  • Retirada de todo el tejido inflamatorio que puede contribuir a la recurrencia como folículos pilosos, tractos epiteliales o quistes, infección local y hematomas.
  • Evitar traumatizar el tejido circundante y obliterar completamente el espacio muerto.
  • Utilizar medicamentos especiales, materiales de compresión o materiales cubiertos con silicón.
  • Llevar a cabo terapia física por Medicina de Rehabilitación.

El tratamiento de una cicatriz, pasa por el retoque quirurgico, técnicas de z- plastias, infiltraciones de corticoides, presoterapia y radioterapia combinada para los queloides.

¿Quién es el candidato ideal para someterse a una rinoplastia?

Los candidatos ideales para someterse a una rinoplastia son aquellas personas que buscan una mejoría, y no la perfección absoluta, en su apariencia.

Hay que ser realista en lo que se puede obtener de cualquier cirugía, pero especialmente en la rinoplastia, es necesario que el paciente sea realista y psicológicamente estable.

La rinoplastia puede mejorar la apariencia y la confianza en uno mismo, pero no conseguirá que nos parezcamos a otra persona o que nos traten de manera diferente.

Es probablemente una de las intervenciones que más requiere la conexión entre cirujano y paciente, para poder explicar lo que realmente se puede conseguir y los deseos y expectativas que tiene el paciente.

Planificando la cirugía

Durante la primera consulta, el cirujano plástico evaluará su estado general, la forma de su nariz, el componente oseo y el cartilaginoso, posibles asimetrias, desviaciones, si presenta disfuncion respiratoria y su calidad de la piel. Se le explicarán las tecnicas y los objetivos de la cirugía y las realidades de lo que se puede conseguir,y se discutirán las opciones o la combinación de procedimientos que sean mejor para usted.

Debe exponer sus expectativas de manera sincera y franca, para que el cirujano plástico sea también franco y le muestre las alternativas disponibles para su problema, con los riesgos y limitaciones de cada una de ellas.

Evidentemente antes de la cirugía es necesario realizar un preoperatorio completo (analítica general con pruebas de coagulación, EKG, placa de torax).

En esta cirugía además es imprescindible un estudio fotografico de su nariz

Técnica quirúrgica

Una rinoplastia suele durar entre 2 y 3 horas, aunque en casos complejos puede llevar más tiempo.

Durante la cirugía, la piel de la nariz se separa de su soporte, compuesto por hueso y cartílago, que es esculpido con la forma deseada y si es necesario se usaran cartilagos, casi siempre del tabique nasal,aunque a veces hay que usar otras zonas del cuerpo, para la remodelacion de la estructura nasal. Finalmente la piel es redistribuida sobre este nuevo soporte.

Cuando se completa la cirugía, se coloca una escayola de yeso u otro material, que ayudará a mantener la nueva forma de la nariz. También se colocan tapones nasales en ambos orificios para evitar el sangrado y estabilizar el tabique nasal.

En ciertos casos, es preciso realizar una revisión quirúrgica para corregir defectos menores. Esos casos son impredecibles y ocurren incluso a los pacientes de los cirujanos plásticos con más experiencia.

Postoperatorio

Durante los primeros días después de la cirugía, cuando la cara está hinchada y con hematomas, es fácil olvidarse de que nuestro aspecto va a mejorar y muchos pacientes pueden sentirse algo deprimidos; es un sentimiento normal. Día a día el aspecto mejora y el paciente comienza a sentirse más contento.

Los taponamientos se retiran en 3-5 dias en la consulta. En 1 ó 2 semanas, no parecerá que usted se haya sometido a una cirugía. La mejoría es progresiva y gradual, aunque un mínimo hinchazón puede mantenerse, sobre todo en la punta, durante unos meses. El resultado definitivo se obtiene en 1 año aproximadamente.

El retoque o mejora de la cicatriz siempre ha de ser muy bien explicado al paciente sobre lo que realmente puede conseguir, ya que es una de los terrenos en donde más se engaña al paciente y las expectativas han de ser más reales.